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sábado, 27 de febrero de 2016

Postales de Carácuaro Michoacán en la Tierra Caliente

Fotos de Carácuaro en estas bellas postales.
Puente Carácuaro

Fray Juan Bautista Moya en el atrio de la iglesia de Carácuaro

Entrada a Nocupétaro próximos a llegar a Carácuaro

Calles de Carácuaro


Casa típica de Carácuaro


Cristo de Carácuaro

Iglesia Carácuaro

Bienvenidos a Carácuaro

Amanecer en Carácuaro

Un personaje histórico que dejó huella dentro de sus pobladores fue José María Morelos y Pavón quién estuvo como párroco hasta 1810, se dice que en sus tiempos se edificó la Parroquia de San Agustín y ahora es uno de sus monumentos arquitectónicos más importantes. Destacan también como monumentos históricos la Casa donde vivió Morelos, convertida actualmente en biblioteca, el puente sobre río de Carácuaro de Morelos que une con el poblado de Nocupétaro y las esculturas de Morelos en la plaza, así como un basamento antiguo de la cruz atrial en el curato.

Fiesta de Ceniza 2016

viernes, 26 de febrero de 2016

Postales de Nocupétaro Michoacán en la Tierra Caliente

Fotografías de la cuna del Ejército Mexicano mi querido Nocupétaro.
Buen viaje les desea Nocupétaro

Monumento a Morelos en Nocupétaro



Ranchería Agua Agria Michoacán en Nocupétaro

Plaza  de los héroes Nocupétaro

Foto panorámica de Nocupétaro

Cerro de Mariana lugar lleno de leyendas en Nocupétaro

lunes, 4 de mayo de 2015

Poblaciones de Carácuaro, Michoacán.

Carácuaro que significa “Lugar de cuesta”, es una población ubicada en la región de Tierra Caliente, está localizada al sureste de Michoacán a 135 km de la capital, Morelia , limita al norte con el municipio de Madero , al este con el de Tiquicheo , al sur con el de Huetamo , al oeste con el de Turicato , y al noreste con el de Nocupétaro .

Cuenta con una extensión territorial de 981 km2 representando el 1.7% de la superficie total de Estado.
Se ubica en las coordenadas 19 ̊01’ de latitud norte y 101 ̊ de longitud oeste a una altura de 540 metros sobre el nivel del mar.
Cuenta con un clima tropical con lluvias en verano y con temperaturas promedio que van desde los 19.7 ̊ a los 33 ̊ centígrados.
Este municipio cuenta con grandes recursos naturales, predomina el bosque tropical con parota y tepeguaje, posee árboles como el pino y arbustos de distintas especies. Venados, coyotes, conejos, zorro, armadillos, tejones, zopilotes, güilotas, calandrias y cuervos conforman su fauna. Prevalecen la actividad agrícola con el cultivo de maíz y ajonjolí, la ganadería ocupa el segundo lugar, encabezada por el ganado bovino, seguido por el porcino, caprino y ovino; la pesca y el comercio también forman parte de su economía.

Entrada a Carácuaro de Morelos, Michoacán viniendo de Huetamo.

En este apartado se incluyen todas las localidades de Carácuaro, Michoacán existentes, ordenadas por orden alfabético.

En el blog puedes encontrar fotos de:

Poblaciones de Carácuaro, Michoacán.

  • Acuyo
  • Anambo
  • Apunguio
  • Barranca del Perro
  • Buenavista
  • Cañada de Zacapungamio (Sacapungame)
  • Cañada la Ortiga (La Ortiga)
  • Cabeza de Vaca
  • Capire de Bravo (El Capire Bravo)
  • Carasumbapio
  • Carácuaro de Morelos
  • Ceibas Negras
  • Colonia del Plan
  • Coyol de los Gómez (El Coyol)
  • Cuirindalillo
  • El Aguacate
  • El Aguacate
  • El Aguacatillo
  • El Anonito
  • El Anono
  • El Anono
  • El Atascadero
  • El Carrizal
  • El Columpio
  • El Cuirindalito
  • El Cuitzillo
  • El Escorpión
  • El Guapeño
  • El Guayabito
  • El Guayabo
  • El Guayabo
  • El Guayabo del Carmen
  • El Huaco (El Guaco)
  • El Huarache
  • El Jabalí
  • El Jagüey (Tejerías)
  • El Junco
  • El Limón
  • El Limón Viejo (El Limón)
  • El Maguey
  • El Manguito
  • El Mayorazgo
  • El Murciélago (Barranca el Murciélago)
  • El Naranjo (Las Trincheras)
  • El Nieto
  • El Pantano
  • El Paso del Pinzán (El Pinzán)
  • El Pinzán
  • El Platanillo
  • El Platanito
  • El Platanito
  • El Plátano
  • El Puerto del Limón
  • El Rincón
  • El Rincón de Apungio
  • El Rincón de Flores
  • El Salitre
  • El Salitrillo
  • El Salitrillo
  • El Salto
  • El Saucedo
  • El Saucillo
  • El Sauz
  • El Sauz
  • El Sauz
  • El Shural
  • El Tamarindo
  • El Tarepe
  • El Tepeguaje
  • El Tigre
  • El Timbiriche
  • El Vado (El Puente del Arenal Largo)
  • El Vallecillo
  • El Zapote (El Zapote de los Rodríguez)
  • El Zapote de Cuendeo
  • El Zapote de los Campos
  • El Zapote de los Gómez (El Zapote)
  • El Zapote de los Herrera
  • El Zapotito
  • El Zapotito
  • Frontera de San Juan (Frontera)
  • Huenamocopio
  • Jagüey
  • Janindipo
  • Juntas de Chapacarícuaro (Chapacarícuaro)
  • Juntas de los Arrayanes
  • Juntas del Anono (Juntas de la Torre)
  • La Arboleda
  • La Arboleda
  • La Arboleda
  • La Bejuquera
  • La Bejuquera
  • La Bolsa
  • La Boluda
  • La Cañada
  • La Calera
  • La Carrera
  • La Carrerita
  • La Ceiba Güicha (La Güicha)
  • La Cofradía
  • La Cuchilla de la Nopalera
  • La Joya (La Joya de los Pinos)
  • La Lagunilla
  • La Lajita
  • La Majada (Los Cuirindales)
  • La Mesa de Saucedo (La Mesa)
  • La Minita
  • La Noria
  • La Ordeña
  • La Padilla
  • La Palma
  • La Palmita
  • La Palmita
  • La Parotilla
  • La Parotilla
  • La Pila (La Pilita)
  • La Pilita
  • La Soledad
  • La Tejería
  • La Toronja
  • La Tumbirichera
  • La Vinata
  • La Vinatita
  • La Yerbabuena
  • La Yerbabuena
  • La Zábila
  • Lampaces
  • Las Anonas
  • Las Ánimas
  • Las Ceibas
  • Las Enramadas
  • Las Guacamayas
  • Las Juntas de Abajo
  • Las Mesas
  • Las Mojarras
  • Las Parotas
  • Las Parotas
  • Las Parras
  • Las Pilas
  • Las Pilas
  • Las Pilas
  • Las Quiringucuas
  • Las Tablas
  • Las Tinajas (La Tinaja)
  • Las Trancas
  • Las Truchas
  • Limón Nuevo
  • Limoncito de los Chávez Arreola
  • Los Chilares
  • Los Coyotes
  • Los Coyotes
  • Los Ejes
  • Los Lampaces
  • Los Naranjos
  • Los Naranjos
  • Los Pozos
  • Los Ranchos
  • Los Sauces
  • Los Tejones
  • Mata de Otate
  • Monte Redondo
  • Olea
  • Paso de la Virgen
  • Paso de Núñez (Buenavista)
  • Paso del Atuto (El Atuto)
  • Potrerillos
  • Puerta Grande (El Pantano)
  • Puerto Blanco
  • Puerto del Coyote
  • Puerto los Amoles (Los Amoles)
  • Quirínguaro
  • Rancho Viejo
  • San Buenaventura
  • San José
  • San Rafael
  • Santa Cruz
  • Santa Fe
  • Sicuamaro
  • Tarepe
  • Tepícuaro
  • Tupátaro
  • Ziranangástico (Sirandangástico)

martes, 17 de abril de 2012

martes, 5 de octubre de 2010

Exponen en San Lucas fotos de la Revolución

Escrito por Ángel Ramírez Ortuño

La muestra pretende llegar a los 113 municipios de Michoacán, dice funcionaria estatal

SAN LUCAS, MICH. Hasta el arrinconado municipio suriano de San Lucas arribó la mañana del lunes una exposición itinerante de 60 fotografías del acontecer revolucionario nacional, como una participación del gobierno del estado y de la Secretaría de Cultura, tal como lo expresó Eréndira Herrejón Rentería, funcionaria michoacana presente en esta ciudad para inaugurar de manera conjunta con el alcalde Servando Valle Maldonado la muestra fotográfica.
La exposición tiene como función visitar los 113 municipios del estado, agregó Herrejón, dado que de esta forma se manifiesta la voluntad de la Secretaría de Cultura por llevar a todo el pueblo una exposición itinerante que muestra fotografías cruciales de los tiempos de la Revolución captados por la lente, de tal forma que municipios como Nocupétaro y Carácuaro ya conocieron esta exposición.
Sobre la posibilidad de que Huetamo contara con este beneficio cultural, Herrejón señaló que todo dependería de la voluntad que mostrara la administración municipal, o en todo caso, podría ser una gestión de la Casa de la Cultura local, y reconoció que en realidad es una parte importante de todos los movimientos históricos de México, de tal forma que estarían pendientes de que las autoridades de este municipio solicitaran la presencia de la exposición.

martes, 24 de noviembre de 2009

Llega el pasado calentano a prepa de Cd. Altamirano, Guerrero.

Participan alumnos en elaboración de hogares calentanos antiguos, con  chozas levantadas con palos y paredes de varas secas de ajonjolí.

JESÚS PINTOR ALEGRE
CIUDAD ALTAMIRANO, GRO. Los olores y sabores se combinaron con el pasado calentano la mañana de este lunes en la Preparatoria 8 dependiente de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), del que es director Orbelín Pineda Gutiérrez, lugar donde tradicionalmente desde hace 10 años, se lleva a cabo la Semana Cultural que tiene una duración de cuatro días y también se inauguró frente a ex estudiantes sobresalientes que allí se dieron cita, entre los que se contaban el diputado federal, Cuauhtémoc Salgado Romero.

Las chozas construidas con material local, fueron levantadas con palos y cerradas en sus paredes con varas secas de ajonjolí. Los 27 grupos de estudiantes que participaron para la elaboración de los hogares calentanos antiguos, lograron su cometido: allí la historia se había detenido, su hornilla de barro y paja, que preparaba comida de verdad, la canchire o cama de otate, los jarros, y hasta el pozo para el baile de la tarima.

Afuera la consabida planta de albahaca, el patio empedrado, el corral con su animal amarrado al cuello, el pozo artesiano con agua fluyente y las plantas gusto de los caseros, se enmarcaban con el humo que no dejaba de salir del techo de las casas. Ya afuera o adentro mismo del recinto familiar, podían tener a su banda de “Chile frito”, que no dejaban de entonar sus melodías.

Otros grupos más trabajados prefirieron el violín y la tamborita, y que el cuetón que estallaba en los aires, daba el terminado de una fiesta calentana. Más a los lados y por los pasillos, había exposiciones de pinturas, de grabado en plastilina y de fotografías. Cada casa tendría un juzgador, advirtió el maestro de la asignatura de economía, Germán Portillo Vargas, quien podía sugerir cambios o condenarlos a la derrota.

En un cartel expuesto en la pared externa de una casa se leía lo que Fray Diego de Basalenque había descrito de la Tierra Caliente: “…En esta tierra unas poblazones están a las haldas de la sierra, en lo profundo, que se llaman los pueblos de Nucupétaro, Zirándaro, Pungarabato, Cusio, Cutzamala, Ajuchitlan. Estos son muy cálidos, y carecen de agua porque aunque tiene grandes ríos, van muy osinados, y la tierra es muy doblada.

“Grandes sierras sin árboles, llenas de sabandijas y mosquitos, tierra para quien no ha nacido en ella inhabitable, y para los nacidos insufrible, cuyos caminos espantan y atemorizan, que parece que no los puede atravesar sino pájaros”. Una frase que coronó el escrito decía en grandes letras “Bienvenidos” y “Viva la Tierra Caliente”.

El olor de un espacio muy propio y hasta íntimo. Antes del recorrido por las chozas, en el teatro al aire libre hubo escenificaciones bailados, a ritmo de la música regional. Allí donde se supo como se celebraba una boda, con el baile de la mona, el paseo del torito y los chacapes. Un grupo donde iban los novios, los padres de ambos, amigos y vecinos que hacían gran algarabía.

Al cabo de un tiempo y sin que los invitados dejaran de bailar, los novios iban a la prueba “del valor”, para enterar a la gente que la muchacha lo valía, se acostaban en la cama de otate para así saber si era virgen o ya iba dañada. Si era lo primero, el novio entraba con una cazuela y la aventaba al suelo para fragmentarlo en pedazos.

Debajo del teatro observaban atentos los diputados federal, Cuauhtémoc Salgado, y el local, Miguel Ángel Albarrán, ex alumno y catedrático con licencia, respectivamente, de la escuela. También el candidato a rector Rogelio Ortega Martínez, entre otras personas que no perdían detalle de la escenificación estudiantil.

La fiesta que empezó ayer, seguirá en ese sentido hasta el jueves 26 de noviembre, es la fiesta calentana y es el 38 aniversario de la preparatoria, es un acto para recordar… o para no olvidar que los calentanos siguen teniendo identidad.

FUENTE   WWW.DESPERTARDELSUR.COM

martes, 22 de septiembre de 2009

Consejo de la crónica evoca al cura Morelos.

-Bosqueja Guadalupe Martínez perfil del Siervo de la Nación, en especial sobre sus pasos por Tierra Caliente desde joven.
-Fustiga Sergio Benítez a historiadores nacionales por no darle su verdadero crédito histórico a Huetamo.

cura morelos
El consejo municipal de la crónica de Huetamo disertó sobre la vida de Morelos.

ÁNGEL RAMÍREZ ORTUÑO
HUETAMO, MICH. En punto de las cinco de la tarde del lunes ya estaba listo el Consejo de la Crónica Municipal de Huetamo, con el fin de realizar su tercer trabajo oficial desde su nacimiento el pasado 24 de junio, fecha en que el alcalde Roberto García Sierra y el cuerpo de regidores les daba su anuencia y en solemne ceremonia entregaban a sus miembros sendos diplomas acreditadores de ese simbólico cargo cultural.
A la hora citada, desde el Ayuntamiento acudió Marco Antonio Villa García en representación del alcalde Roberto García Sierra, y con él estuvo una considerable cantidad de gente que atenta esperó conocer el contenido que los noveles cronistas municipales tenían en su cartuchera, y la presencia de niños enriqueció más el evento cultural incrustado dentro del Bando Solemne de las Fiestas Patrias.

Consumado arriero por Tierra Caliente
De esa forma, la compañera historiadora María de Jesús Salas Durán, en su calidad de maestra de ceremonias presentó a su homóloga María Guadalupe Martínez, quien en breve participación bosquejó un perfil singular del Siervo de la Nación, en especial sobre los pasos que éste diera por Tierra Caliente desde su calidad de joven y consumado arriero, como cura y al final como guerrero de la Independencia.


Una argolla donde amarrara su caballo
Acto seguido, correspondió el turno a este servidor, quien dio a conocer el avance del trabajo sobre la historia de una argolla donde amarrara en 1810 Morelos su caballo, y enseguida se presentó el texto escrito por el zirandarense  Salvador Pineda el día 30 de septiembre de 1949, y a nueve días de que tal escrito cumpla los 60 años de haber sido publicado en el periódico Excélsior, con el título de “Morelos a Caballo”. 
Entre otras cosas, Salvador Pineda dice en su trabajo: “Con sus plantas de arriero Morelos midió toda la topografía de la realidad, pero como héroe, tuvo el talento suficiente para correr tras el ideal y manejar con las manos verdades intransferibles. Era indudablemente una acción a caballo, y fue por eso el verdadero jinete de la Independencia; sus heroicas hazañas reconstituyen el galope redentor a lo largo del territorio patrio”.

Mejor Nocupétaro y no Huetamo
Correspondió el turno a Sergio Benítez Rojas, presidente del Consejo de la Crónica Municipal, y con la espada desenvainada fustigó a los historiadores de México por no haberle dado hasta este día el verdadero valor histórico al pueblo de  Huetamo, presente en cada uno de los movimientos militares más trascendentes de la historia patria, y que ahora, esa será tarea fundamental de los cronistas recién nombrados.
¡Como es posible!, recalcó Benítez, que Nocupétaro, con tan sólo 16 soldados indígenas que acompañaron a Morelos rumbo a Huetamo, tenga todos los reconocimientos, incluso una avenida en la ciudad de Morelia, mientras que Huetamo, que le proporcionó 294 hombres de a pie y cincuenta de a caballo, sea ignorado, y eso, repitió el combativo cronista, sencillamente no es justo.
En su turno, el cronista José María Pineda Gómez, con gran sentimiento dejó entrever que en tiempos actuales como que se está perdiendo el interés por los héroes nacionales, quizá en base a la ausencia de la desaparición de los libros de civismo, y recordó que Huetamo, fue para Morelos una catapulta que lo recibió con los brazos abiertos, lo equipó de armamento y le dio a sus hijos que lo siguieron a la lucha.
En tiempo de las exposiciones fue breve, sin embargo, el público presente solicitó se realizara una sesión de preguntas y respuestas, y de inmediato se tocó el tema de que si en realidad habían sido excomulgados Hidalgo y Morelos, dado que recientemente la iglesia católico señaló que eso nunca se realizó, pero salía a flote el nombre del obispo Abad y Queipo, y con él sus trapacerías de aquellos tiempos.

Dijo Morelos dónde enterró un tesoro
Una persona del público, la maestra Georgina Cuevas, de manera insólita dio a conocer que entre las propiedades de su abuelo, el hispano don Martín Cuevas, se encontraba un documento firmado por Morelos que daba a conocer el sitio donde el Cura de Carácuaro escondiera un tesoro en barras de oro entre las comunidades de Guacamayas y San Miguel Canario, documento que por desgracia hoy está desaparecido.
Al final, Villa García agradeció a nombre de las autoridades el trabajo desarrollado por los cronistas locales y exhortó al Consejo a seguir trabajando por ese rumbo, en virtud de que coincidía con Benítez de que tiempo era ya de darle su justo valor histórico a este pueblo con cuatro siglos y medio de historia.


FUENTE:

jueves, 26 de marzo de 2009

Filiberto Vargas Tentory, de Carácuaro a Morelia.

A sus 88 años de edad prefiere sumergirse en el mundo de sus libros con perfume olor a pasado.
Filiberto Vargas Tentory, sabio, humanista y longevo hombre de Caràcuaro

SAMUEL PONCE MORALES/
ÁNGEL RAMÍREZ ORTUÑO
HUETAMO, MICH. En la orilla del Centro Histórico, al casi inicio de la Obrera, está posicionado un nada pequeño islote provinciano, ruralmente hablando. Se trata prácticamente de una horizontal estampa caracuarense. Ahí vive el profesor Filiberto Vargas Tentory, quien a sus 88 años de edad prefiere sumergirse en el mundo de los libros.
En medio de ese sitio, de la biblioteca, en cuyos lados hay decenas, centenas de libros con perfume con olor a pasado, por nada conviven, a centímetros de distancia, un moderno equipo de cómputo y una antigua máquina de escribir, de aquéllas, de las buenas, de las de los inicios de mil novecientos...
A la entrada de la casona, en donde, en el interior, en el corredor, en la sala, en la biblioteca, se pueden admirar cuadros con imágenes inconfundibles de rústicos paisajes característicos de la ya legendaria región de Tierra Caliente, hay una pequeña pero visible frase: “Bienvenidos, mi casa, tu casa”.
El hombre con la bondad que da el arribo a esos años, nos recibe en la biblioteca situada en la parte de arriba de la sala. De pequeña estatura mantiene una memoria como escasísimos de su edad, de hecho, la gran mayoría de sus pares, y nones, de su generación, gradualmente han emigrado al más allá.
Él, un aficionado de “corazón” del Monarcas Morelia, se considera un creyente pero no católico. “Yo creo en el Santo Cristo Negro de mi pueblo, y en mis padres y mis abuelos”.
“Viva Cristo Rey, cabrones”
Nació y vivió hasta los ocho años de edad en Carácuaro. De esa niñez, de los últimos momentos que estuvo en su tierra natal, recuerda que le impacto en demasía el asalto que hicieron los cristeros al pueblo y el infructuoso intento por matar a su padre, a don Fortino Vargas Santoyo.
“Me impactó mucho al verlos con gabanes y unos sombreros así, arriscados, y en ellos muchas imágenes, con Máuser y 30-30 en la mano, gritando ‘Viva Cristo Rey, hijos de la chingada, viva la Virgen María, cabrones’, y queriendo prender fuego a la casa de mi papá”.
Cuenta que don Fortino Vargas logró salvar su vida, porque supo que los cristeros iban también por él. En el pueblo, resalta, ellos quemaron la alcaldía, La Perla Negra, así se llamaba una tienda, y en medio de eso balearon y mataron “como a un venado” a un ejidatario que atravesaba el río en su huida hacia Nocupétaro.
“Y, por eso, nos venimos a Morelia, porque iban a matar a mi padre. Nos salimos caminando en la noche, con mi madre, los cuatro hermanos, entre ellos una pequeña de tres o cuatro meses. Hicimos la salida rumbo a Huetamo y oscura la noche caminamos; y a dónde dimos vuelta, no lo recuerdo, pero sí que llegamos a Morelia”.
Lo que quedó atrás
“Nosotros en Carácuaro teníamos un tiendita en la que vendíamos percal, manta y otras telas. Yo, nomás atravesando la calle, iba a la escuela que estaba donde vivió el cura Morelos. ¿Usted sabe que Morelos estuvo once años de cura en mi pueblo?
“Ahí, en Carácuaro, abrazado por un río, la diversión de niño es bañarse en el afluente, sobre todo cuando crece por la época de lluvias. Va uno a nadar, a montarle a los burros de agua, que se van así... Y yo iba, fui muchas veces.
“Cuando vivía en el pueblo no teníamos más ambiciones que llegar a cuarto año de primaria, lo que se llamaba como primaria elemental, así que no había ni quinto ni sexto. No, no realmente, no me veía como profesor ni como nada”.
El gran, el enorme ferrocarril
Si bien ya su papá lo había traído a la capital michoacana, a alguna cosa, “no sé a qué”, cuando su familia se asentó con el apoyo de un tío padre, en aquellos días lo que más le impactó de la ciudad fue mirar al gran, al enorme ferrocarril. “Ése era nuestro paseo, porque no teníamos dinero para ir a otro lado”.
“Les pedía a mi papá, a mi mamá, que arreglaran a los muchachos porque los iba a llevar a la estación; para nosotros era un lujo ir allá y esperar el arribo del ferrocarril, del tren, oírlo pitar y verlo venir, bufar, echar vapor y observar sus grandes ruedas de fierro, así era”.
Escuela nomás de sexto grado
En Morelia concluyó la primaria, hasta el sexto grado, y entró a secundaria, al Colegio de San Nicolás de Hidalgo. Sin embargo, en ese tiempo la familia se trasladó a la capital del país, pero ante la imposibilidad de instalar un molino de nixtamal, decide regresar a la entonces sí ciudad de la canteras rosas, decidiendo él entrar a la Normal.
De su época en la primaria rememora su estancia en la escuela de sexto año, ubicada en el Ayuntamiento moreliano, y en la cual no había grupos de primero, segundo, tercer, cuarto o quinto... “nomás había el de sexto y ya”.
“Ahí nos preparaban no sólo para entrar bien a la secundaria, sino que en muchos casos para enfrentar a la vida”.
En esa escuela, cuyo modelo no logró concretar en su paso por el área educativa, aparte de las usuales, impartían clases hasta de taquigrafía, mecanografía, electricidad y de carpintería, por lo que, sostiene, “algunos de mis compañeros vivieron toda su vida de lo que aprendieron ahí, como Jesús Hernández”.
El maestro rural en un poblado minero de Jalisco
En la biblioteca se pueden divisar, aunque de reojo, aparte de menos de una docena de fotos de familiares y amigos, media decena de esculturas, en su mayoría de color blanca, que pueden decir todo y a la vez nada. Juntos están desde un elefante, pasando por una virgen, hasta llegar a un Quijote, sin obviar una figura prehispánica.
De sus primeros años como maestro rural en un poblado minero jalisciense, El Amparo, recuerda que trabajaba tres turnos: de 9:00 a 12:00, de 15:00 a 18:00 y el último, en el cual daba alfabetización, en la noche.
“Ése era mi trabajo”, dice con un orgullo elevado al cuadrado. Eran los tiempos en que había mucho contacto entre los profesores, los estudiantes y los padres de familia.
Y, “sin mayores pretensiones” habla de cómo en los inicios de la década de los 40, los mineros del lugar le reconocieron su trabajo en la comunidad, dándole un buen sitio para vivir y una partida de diez pesos al mes, que se sumaba a su sueldo de 112 pesos, pero, justifica, “le pegábamos duro, desde tempranito hasta que se hacía noche”.
En El Amparo impulsó el deporte, en especial el basquetbol, y en el teatro cada mes hacía obras y eventos para que los muchachos y muchachas cantaran, bailaran, recitaran y hasta se echaran sus discursos patrióticos.
— ¿Y las novias?
—Bueno, ya habíamos dejado algunas cosas por acá. Ahí no nos queríamos meter mucho porque no conocíamos el terreno.
Misionero cultural
Después de su paso por El Amparo fue miembro y jefe de misiones culturales en varias comunidades michoacanas, sobre todo en los municipios de Coalcomán y Villa Victoria. Sostiene que de un municipio para otro se hacían, a caballo, diez horas de camino.
Entre lo más importante que hizo la misión en Villa Victoria, entre 1942 y 1943, fue crear las condiciones con todos y cada uno de los rancheros encaminadas a trazar y hacer el camino “para meter el primer camión al pueblo y... lo hicimos”.
El pecho en la SEE
En su cargo como responsable de la política educativa michoacana, del 92 al 94, reconoce que no logró grandes proyectos, porque lo más importante era detener y atender la avalancha de exigencias de seis grupos sindicales en pugna, entre los cuales figuraban los Delfino; los Solache, los de Gordillo y otros tantos.
Personalmente le puse el pecho a los problemas magisteriales, a los grupos sindicales que se querían significar por el grado de agresividad para exponer sus exigencias, afirma.
Sin embargo, acepta que “cuando se empezaron a salir de la Secretaría de Educación y llegaron a Palacio de Gobierno, e ir a la Casa de Gobierno, e ir a los bancos, e ir... ya se puso peor la cosa y yo me tuve que ir”.
Los que se le adelantaron
—Ya casi cumple 89 años…
—Yo tengo 88 años.
— ¿Ya considera que está en su última etapa?
—No, yo me considero muy apto y sigo trabajando, haciendo libros. Yo sigo trabajando”.
—¿Pero, a estas alturas, ha visto caer muchos colegas, muchos amigos?
—Sí, se me adelantaron nomás.
—Pero bastantes yo diría, ¿no?
—Muchos, casi todos. De mi generación de la Normal, creo que quedaremos unos dos, tres.
— ¿Y eso a qué se debe?
—Pues la preparación física y mental que cada uno recibimos. A mí me enseñaron mis padres a trabajar desde que tenía tres años. Me mandaban con un morral de naranjas en Carácuaro a venderlas a las casas, o con una cazuela de zóricua, con un huanchipo en la cabeza e ir y tocar y decir: “Tía fulana no quieres, no me compras esto”, es decir, siempre estuve ocupado. A mí no me enseñaron a descansar.
— ¿Y vicios? ¿Tuvo vicios?
—Fumé, pero un día a las siete de la mañana lo primero que hice fue prender un cigarro y yo mismo me dije: ‘como va a ser fumar a las siete de la mañana’, apagué el cigarro y dije ‘no vuelvo a fumar’, y de eso hace 30 años».
— ¿Y de tomar?
—De tomar, me tomo una copa o dos, nunca más. No soy...
— ¿Y mujeres en su juventud?
—Eso sí.
— ¿Muchas mujeres?
—Algo.
—Si le tocara morirse en estos tiempos, ¿se iría tranquilo?
—Muy tranquilo.
Educación, por la señal...
El ex secretario de Educación en Michoacán, Filiberto Vargas Tentory, dice que hoy en día la educación tiene que realizarse haciendo, “sin faltarle el respeto a las cuestiones religiosas”, la señal de la cruz: horizontal para que llegue a todo el estado y vertical para que sea de calidad.
Y en ese sentido, establece, se requiere hacer reformas “de todo a todo” y, añade, si bien los recursos económicos siempre van a ser insuficientes, los humanos no deberían fallar y lo están haciendo, sobre todo cuando dejamos a los niños sin escuela.
A lo anterior hay que agregarle si a los pequeños escolares que asisten tampoco les damos la educación que se requiere, pues estamos fallando. “Entonces es necesario hacer una revisión para saber qué parte de responsabilidad tiene cada una de las partes involucradas”.
Se trata también de encauzar una real coordinación y vinculación educativa, toda vez que cada uno de los niveles educativos por los que va uno a pasar son diferentes entre sí. Se requiere que haya un seguimiento entre los niveles para que no se pierda lo que se ha estado haciendo.
Aún así, para aminorar el problema educativo se necesita más que voluntad política de las partes que intervienen, ya que cada una de ellas antepone intereses ajenos, entre los cuales se señala el económico, “se maneja mucho dinero, pero mucho, mucho”.
El camino andado
Filiberto Vargas Tentory nació en Villa de Carácuaro el 16 de diciembre de 1920. Egresado de la Escuela Normal, dependiente de la UMSNH, fue maestro rural, inspector escolar, integrante y jefe de misiones culturales y visitador especial de la SEP en varios estados del país.
Además, en la SEP fue subdirector general de Educación Primaria, subdirector general de Alfabetización y Educación Extraescolar, director de Servicios Educativos en el Medio Rural y director nacional del Sistema de Telesecundarias.
En su participación en comisiones de carácter internacional, destacan la de delegado de México ante el Consejo Internacional Cultural de la OEA y ante la Conferencia Internacional de Educación, en Ginebra, Suiza, por parte de la UNESCO.
Autor de diversos libros, entre ellos el que realizó cuando era becario de UNESCO: CREFAL: Jarácuaro, relato de una experiencia de desarrollo de la comunidad.
Actualmente se dedica a la coedición de libros, entre los cuales resaltan “México y sus revoluciones sociales en la educación y Los datos geográficos de los 113 municipios de Michoacán”.

Nota de Despertardelsur.com